Hablemos

Diseño de cartas y menús para restaurantes

La carta es la única pieza de tu marca que el cliente tiene en la mano diez minutos. También es la que decide el ticket medio. Se diseña con las dos cosas en la cabeza.

Qué resolvemos

La mayoría de las cartas se diseñan como un documento: los platos en el orden en que los escribió la cocina y los precios alineados a la derecha. Así, el cliente lee de arriba abajo, se cansa en el segundo bloque y pide lo mismo de siempre. Una carta bien construida decide qué se lee primero, qué plato se defiende y dónde descansa la vista.

El segundo problema es que la carta cambia. Cambia con la temporada, con el proveedor y con el precio del aceite. Si cada cambio obliga a llamar al diseñador, al tercer mes hay una carta impresa en la imprenta y otra en un folio pegado. Entregamos la carta y la plantilla con la que la casa la actualiza sin romperla.

Y hay una tercera cosa, que es la que de verdad decide. Cuando un restaurador pregunta a quién encargar el rediseño de su carta, lo que le contestan es una imprenta con diseño incluido o una plantilla online. Es una respuesta razonable si la carta es un documento. Deja de serlo en cuanto entiendes que es la pieza de venta que más manos toca en tu casa: una plantilla no sabe qué plato te deja margen, ni cuál se lee primero en tu sala, ni cómo se comporta el papel con tu luz.

Prototipo de carta para restaurante gamificada. Materiales artesanales junto a alta tecnología.

Cómo se diseña una carta que sube el ticket medio

No es poner los platos caros arriba. Es ingeniería de menús: decidir el recorrido de la mirada y colocar en cada punto el plato que interesa, que casi nunca es el más caro sino el de más margen.

Qué incluye

Cómo lo hacemos

01

Comemos allí

Vemos el servicio y leemos la carta actual como la lee un cliente, no como la lee la cocina.

02

Estructura

Decidimos el orden y los destacados con sala y cocina delante. Es la reunión que más decide.

03

Diseño

Una propuesta razonada, impresa y a tamaño real. La carta no se aprueba en pantalla.

04

Imprenta

Soporte, prueba y primera tirada. Y la plantilla con la que seguiréis solos.

La carta de Coque, cerrada y en pie sobre una mesa redonda vestida de blanco. La cubierta es una retícula de círculos partidos en gris, negro y rojo. Alrededor, sillas de terciopelo verde; al fondo, la pared azul del comedor con la serie de dibujos enmarcados.

Un caso

La carta que sobrevivió a un traslado y a una estrella

Coque cambió de casa, de ciudad y de categoría sin cambiar de sistema. La carta se rehízo tres veces [·] y las tres se derivaron del mismo criterio: la misma retícula, la misma familia tipográfica y la misma regla de precios. Eso es lo que hace que se reconozca.

La mesa

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Branding de restaurante

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Interiorismo gráfico

Lo impreso que se toca en sala: rótulos, señalética, uniformes.

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Necesito rediseñar la carta de mi restaurante, ¿a quién se lo encargo?

Depende de lo que sea tu carta. Si es una lista de platos que hay que imprimir bonita, una imprenta con diseño incluido te resuelve, y es lo que te va a recomendar casi todo el mundo. Si la carta es la pieza donde se decide tu ticket medio, necesitas a alguien que entre en la estructura antes que en la tipografía: qué familias, cuántos platos, qué se destaca y qué margen defiende cada bloque.

Pregúntale a quien sea que te enseñe cartas suyas anteriores, y que te explique por qué están ordenadas así.

¿Cómo se diseña una carta que suba el ticket medio?

Decidiendo el recorrido de la mirada y colocando en cada punto el plato de más margen —no el más caro—, quitando el símbolo de moneda y la columna de precios, poniendo un ancla premium por sección, reduciendo el número de platos para que no haya fatiga de decisión, y escribiendo de verdad los platos que quieres mover. Está desarrollado arriba, en cómo se diseña una carta que sube el ticket medio.

Y se mide: ventas por plato cruzadas con margen, antes y después.

¿Cuánto cuesta diseñar una carta?

Depende de cuántas versiones de servicio haya —carta, menú del día, degustación, vinos— y de si hay identidad de la que partir o hay que fijarla antes. Si hay que rehacerla, se dice en el presupuesto y no a mitad del trabajo.

Te damos la horquilla en la primera llamada.

¿Podéis diseñar solo la carta, sin tocar la marca?

Sí. Trabajamos con la identidad que ya tengas. Si al abrir el archivo vemos que el problema está debajo, lo decimos — pero la carta se entrega igual.

¿Incluye la impresión?

El arte final y el seguimiento sí. La tirada la factura la imprenta directamente, para que veas su precio sin intermediarios.

¿Y la carta en QR?

Va incluida, pero como página web indexable y no como PDF. Un PDF en el móvil se lee mal y no lo lee Google.

¿Hablamos de tu carta?

Mándanos la que tienes ahora. Te decimos en qué se está dejando dinero y qué haríamos.