Hablemos

el lineal

Marketing para marcas de alimentación en Madrid

Tu producto compite tres segundos. Diseñamos para ganar esos tres.

Marca, envase, etiqueta y arte final para bodegas, conserveras, obradores y marcas de alimentación. Lo llevamos hasta la máquina: la normativa de etiquetado revisada y el pliego cerrado con el impresor, que es donde se arruinan la mitad de los diseños bonitos.

Tres segundos en el lineal.

Un comprador recorre un pasillo de supermercado a metro y medio por segundo. Tu producto no tiene una página web ni un camarero que lo explique: tiene un frontal de nueve centímetros y tres segundos. En ese tiempo hay que decir qué es, de quién es y por qué vale lo que cuesta.

La mayoría de los envases fallan por lo mismo: están diseñados para verse en la pantalla del diseñador, no en una balda a metro y medio, con luz fluorescente y once competidores al lado. Un diseño que gana un premio y pierde el lineal es un diseño que ha fallado.

Y después está la parte que nadie enseña: el reglamento europeo de información alimentaria, las menciones obligatorias, el tamaño mínimo de letra, el lote, el grado y las alergias. Un error ahí no es una corrección: es una tirada entera a la basura.

Llegamos hasta la máquina

No entregamos un PDF bonito: entregamos el arte final aprobado por el impresor, con troquel, perfiles y prueba de color contractual.

La normativa, revisada

Menciones obligatorias, cuerpo mínimo y grado. Lo comprobamos antes de la tirada, no después de que lo compruebe la inspección.

El oficio viene del lujo

Dior, Tous, El Ganso. Ese nivel de acabado aplicado a una etiqueta de vino de doce euros: es exactamente el mismo trabajo.

Un producto sin historia es una commodity.

Narrativa y storytelling de marca para alimentación y bebidas.

Dos aceites de la misma comarca, el mismo precio y la misma balda. Uno se vende y el otro no. La diferencia casi nunca está en el aceite: está en que uno tiene algo que contar y el otro solo tiene una etiqueta bonita.

Aquí la narrativa tiene una dificultad que no tiene un restaurante: tiene que caber en nueve centímetros de frontal y leerse en tres segundos. No vale un texto largo en la contra que nadie lee en el pasillo. Hay que decidir cuál es la única cosa que se cuenta delante, y qué se guarda para la contra, la web o la feria.

Salimos del briefing con eso escrito: el origen, la familia, la finca o la técnica que os hace distintos, reducido a una frase que aguanta en un envase y crece en todo lo demás.

Cómo trabajamos la narrativa →

Del envase al arte final.

Todo sale de lo mismo: de la marca y de la narrativa que se escriban antes. Sin eso, cada referencia se decide por gusto y la gama deja de parecerse a sí misma.

Branding de alimentación

La marca completa, con sistema y manual para toda la gama.

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Diseño de packaging

Estructura y gráfica del envase: de frente, de lado y en miniatura.

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Etiquetas de vino

El caso particular con más norma y menos espacio.

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Normativa de etiquetado

La revisión punto por punto antes de imprimir.

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Narrativa de marca

El hecho concreto que distingue, escrito para el espacio que hay.

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Premios agroalimentarios

Preparar la candidatura con especialistas que ya los han ganado.

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Arte final y preimpresión

Troqueles, perfiles, tintas directas y pruebas contractuales.

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Fotografía de producto

Bodegón y packshot para lineal, catálogo y ficha de tienda.

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PLV y punto de venta

Expositores, faldones y material de feria.

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E-commerce

Tienda propia y fichas para marketplace.

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Del vino a la lata.

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Seis pasos. Los dos últimos no los enseña casi nadie.

La mayoría de las agencias creativas terminan en el paso cuatro y te dejan el arte final y la imprenta a ti. Ahí es donde se pierden los diseños.

01

Briefing

Producto, canal, precio y competencia real en la balda donde vas a estar.

02

Territorio y narrativa

Qué promete la marca, a quién y cómo se cuenta en nueve centímetros. Firmado antes de dibujar nada.

03

Concepto

La idea del envase, probada en maqueta y a tamaño real, no en pantalla.

04

Arte final

Troquel, perfiles, tintas y la gama entera derivada con una sola regla.

05

Normativa

Menciones obligatorias, cuerpo mínimo, lote y alérgenos. Revisado antes de tirar.

06

Imprenta

Prueba contractual, ajuste de color a pie de máquina y visto bueno de la primera tirada.

Una referencia o veinte. La regla es la misma.

Lo que siempre nos preguntan.

¿Os encargáis de que la etiqueta cumpla la normativa?

Sí, y es parte del trabajo, no un extra. Revisamos menciones obligatorias, cuerpo mínimo, lote, alérgenos y grado antes de mandar a imprimir. También lo hacemos sobre diseños que no son nuestros, como servicio suelto.

Lo que no somos: un servicio jurídico. Comprobamos lo que un estudio de diseño con veinte años en alimentación puede comprobar; la responsabilidad legal de la etiqueta es del operador. Si el caso es dudoso, lo decimos y se consulta.

¿Trabajáis con nuestro impresor o hay que cambiar?

Con el vuestro. Hablamos con él desde el paso cuatro, adaptamos el arte final a su máquina y vamos a la prueba de color. Si no tenéis, proponemos dos o tres según tirada y soporte.

¿Cuánto cuesta una etiqueta de vino?

Lo que mueve el precio no es la etiqueta: es cuántas van detrás. La primera se lleva el trabajo de decidir la regla y las siguientes se derivan de ella, así que una gama de diez sale muy por debajo de diez veces una. Después cambia si hay que construir la marca o ya existe, y si el arte final va a una imprenta o a tres.

Te damos la horquilla en la primera llamada.

¿Cuánto se tarda?

De cuatro a ocho semanas hasta el arte final, más el plazo de tu impresor. Si hay campaña de vendimia o feria con fecha, se planifica al revés desde esa fecha.

¿Podéis rediseñar solo una referencia de la gama?

Sí, pero avisamos: casi siempre acaba señalando que el problema es la regla común de la gama y no esa etiqueta. Lo decimos en el presupuesto, no a mitad.

¿Hacéis también la foto de producto?

Sí, y conviene hacerla con quien ha diseñado el envase: sabe qué cara tiene que verse y qué detalle es el que vende.

¿Y si vendemos sobre todo online?

Entonces el envase se diseña dos veces: para la mano y para una miniatura de 200 px. Son dos problemas distintos y hay que resolver los dos.

¿Hablamos de tu producto?

Mándanos una foto de la balda donde quieres estar y te decimos qué haríamos. Sin compromiso y sin una presentación de cuarenta páginas.